A medida que voy creciendo, me doy cuenta que no todo es tan diferente a la niñez.
La gente mentirosa sigue siendo mentirosa, el que en primer grado decía tener el mejor muñeco de moda y no podía mostrarlo porque su mama no lo dejaba, es el mismo que 20 años después le cuenta a sus amigos una aventura sexual con la mejor mina del barrio y pide discreción para que nadie se entere. Ése es el momento donde todos los amigos se miran y con una mirada cómplice se comunican que es una clara mentira, pero lo perdonan por que no es más que una simple mentira inocente y eso no cambia el hecho de que sea una buena persona. Sin embargo, a veces este modelo de personas dobla la rama de la mentira piadosa y chistosa, para llevarla a extremos dolorosos y convertirse así en una persona "jodida", que labura por el sueldo básico sin muchas metas y siempre pensando en cómo caer bien a los demás por medio de historias inventadas, que en pensar cómo llevar adelante su propia vida.
Los ganadores del famoso titulo "Defensor de pobres" en la primaria. Esos que se ponían contra el mundo para salvar de una ola de puteadas o golpes a alguien que apenas entendía la mecánica de la escolaridad, hoy están peleando por valores mucho más elevados o no, pero nunca pierden las ganas de luchar por lo correcto, de defender al desprotegido y sacarlo adelante solo para sentirse bien con su alma o para ver en el ayudado, una expresión de alivio. Los defensores de pobres luchan muchas veces con ellos mismos en la adultez, por que corren el riesgo de perderse en el egocentrismo de ayudar gente para recordarse lo buenos que son en vez de hacerlo por vocacion, como lo hacían de chicos.
Tampoco puedo olvidarme de los Nerds, Buches o cualquier otro apodo que se acuerden. Ésos que se pasaron la primaria encerrados en la casa y solo iban a los cumpleaños para aparentar una vida social y que más tarde, pasarían toda la secundaria estudiando como si la nasa dependiera de ellos. Obviamente después se arrepienten de ese comportamiento y lloran por una adolescencia de insultos, cargadas y compañeros que los usan solo para que "les pasen la tarea". Pero, su esfuerzo es reconocido con el tiempo y el día de hoy, ése cuatro ojos que vos jodías en la escuela, tiene grandes chances de ser tu jefe.
También están los rebeldes que no salían de la dirección. Siempre reacios a los juegos populares de recreo y como no podría ser de otra forma, con grupo propio y apartado de los demás. Este tipo de personas tiene una ventaja sobre los demás si sabe administrar bien su carácter porque puede convertir el miedo que le tienen los demás, en una especie de respeto escolarizado, lo cual da como resultado una secundaria tranquila y la posibilidad de elegir con quien te juntas o no. Más adelante el estereotipo de golpeador tiene 2 ramas para seleccionar y seguir durante su adultez. Puede ser el chorro del barrio, así de simple, entrar y salir de la cárcel, vivir de arriba y alguno con mucha suerte puede tener su propia bandita de secuestros Express o , canalizar bien esa energía y terminar liderando grupos en empresas de mediana importancia, siempre con un poco de estudio.
Pero ahora voy a abordar uno de los grupos que a mi entender, pasan toda la primaria y la secundaria mucho mejor que todos los otros grupos aunque no lo parezca.
Les presento al ignorado, ése pibito o esa bobita que entra y sale del aula callado, hace la tarea lo justo y necesariamente bien para cumplir con los profesores sin destacar y así no llamar la atención. En este grupete de inadaptados podemos descubrir muchos tipos de personas y personalidades ocultas, pero nunca por una acción propia sino por medio de una invitación a hacer algo....ok, no soy claro. A las personas de este círculo misterioso difícilmente se les antoje hacer alguna gracia por decisión de ellos mismos, por eso siempre son víctimas de un; -"Che vení! que haces ahí solo boludo"- o a veces, un grupito de amigos se juntan en el recreo, ven al solitario y como no tienen nada mejor que hacer le hablan solo para pasar el rato, lo cual puede resultar, con un poco de suerte en la inserción de "el calladito" en el grupo. Éste tipo de personas no tiene un futuro muy marcado y habitualmente ese futuro es muy influenciado por el grupo que más lo haya integrado en su niñez. Lo único cierto es que muchos de estos son personas de un éxito apagado, viven, crecen y se desarrollan sin compartir su buen pasar a menos que alguien los interrogue al respecto.
Seguro se están preguntando de qué grupo me creo representante yo ¿No?

a mi me encanta leerte así...filosofando! te quiero puerco!
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