De chico tenía una variedad de sueños, cómo cualquiera. Me encantaba repetir por todos lados que cuando fuera grande iba a ser Astronauta y no jugaba con otra cosa que no fueran juguetes altamente tecnologicos, como era mi robot a pilas.
Era una mierda, caminaba 2 pasos, abría su casquito de astronauta y salía una cabeza con forma de tomate furioso gritando, se escondía y repetía la acción.
Con el pasar de el tiempo me di cuenta que la profesión de astronauta era terriblemente popular entre los de mi edad, así que decidí cambiar, solo para ser un poco más original, me costó pero cambie el poster de Neil Armstrong por el de un Caza F-16.
¿A quién se le iba ocurrir pilotar aviones de guerra? Era un genio! Mientras todos estaban ocupados intentando tocar las estrellas, yo iba a estar volando entre balas y haciendo mierda al enemigo.
Pero parece que no soy el único genio de esta generación, porque 15 aviones a escala más tarde, volví a darme cuenta que había más gente con mi misma idea.
Otra vez decidí hacer un giro inesperado, total tenía tiempo para arrepentirme y me incliné por el automovilismo.
El F-16 voló literalmente para que en su lugar, pegara uno de "El flaco" Juan María Traverso.
Esta vez, estaba bastante acertado con la elección, a casi nadie le gustaban los autos de velocidad entre mis compañeros pero tampoco le gustaba la idea a mi vieja, el automovilismo es tan lindo, como caro.
Ya prácticamente resignado, decidí ir a favor de la corriente, después de todo mis compañeros de escuela no se veían tan infelices con sus padres tomando decisiones por ellos.
Así fue como termine jugando futbol, obviamente decisión de mi madre, porque tenía que hacer algún deporte y la verdad no estaba nada mal correr atrás de una pelota 2 horas 5 veces por semana.
No era TAN malo, siempre titular pero los tiempos de mi vieja y la falta de auto, no me dejaba participar de todas las fechas.
Ademas, para los que conocen un poco el ambiente del baby futbol, saben que no es fácil bancarse a las madres gritándoles a sus hijos como barras de Chicago.
Antes de que lo pregunten, NO.
Mi mama no era de esas y es más, a la primer oferta seria que tuve de un equipo "Grande" (River) , dijo que no. De esto me enteré años mas tarde y ya que estábamos me contó que también rechazo una de Boca porque yo tenía que estudiar.
Paaaabre, yo sigo sin terminar la secundaria.
Acá es cuando me agrando y digo que mi cuerpo fue un muy buen deportista, cómo gran parte de mi familia.
La genética no falla.
Al futbol le siguieron varios deportes más, todos siempre a mitad de camino por falta de plata o tiempo.
-Taekwondo-do
-Vóley
-Handball
-Natación
-Básquet y agárrense con el que sigue...
-Atletismo
Aparte de todo esto, yo nunca dejé de soñar con ser otra cosa, pero el deporte me había atrapado y quería llegar a algún lado con eso, porque lo hacía realmente bien.
Pero como dije antes en alguna otra entrada, siempre fui una persona muy curiosa, y tantos años de ver a mi mama fumar me llamo la atención.
Me fumé mi primer cigarrillo a los 13 y me gustó.
Todas las noches me levantaba a afanarle un pucho a mi vieja y me encerraba a fumarlo en el baño, sabiendo que eso estaba mal.
A los 14 mi vieja ya sabía que fumaba y recién a los 15 me animé a fumar delante de ella.
Los sueños de triunfar en algún deporte se los llevo la nicotina y decidí cambiar el poster otra vez.
Ahora el sueño de tocar las estrellas tenia forma de abogado, no sé por qué, siempre se me dio por saltar en defensa de lo que me parecía justo y lo tome por ahí.
Es el día de hoy que tengo esa misma meta, pero no los mismos años.
Cada día mi
"Cuando sea grande..."
se transforma en un
"Cuando era chico quería..."
El reloj me corre y yo, sigo fumando.

No me resulta fácil tildar a una persona de "inteligente", no se si seré muy exigente, muy pelotuda o que la gente realmente no lo es. Vos combinás ser INTELIGENTE (y con mayúscula), con ser sensible, con ser humano. Por eso, podés ser lo que quieras. Vos vas a poder ser el poster que te cuelgues si le ponés un poco de ganas. Porque podés hacer lo que sea que te propongas. Y tocar las estrellas, o volar entre ellas es tan incoherente como el famoso "te sigo me seguis" de twitter, no podés ni tocarlas ni volar entre ellas... porque vos sos una. Sos una estrella de la vida, de la tuya y también de la mía. Muy lindo este post, muy.
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